La Selección Colombia Femenina escribió ayer una de las páginas más vibrantes del fútbol sudamericano. En una final histórica ante Brasil, empataron 4‑4 tras 120 minutos de intensa batalla y llegaron hasta una dramática tanda de penales en la que finalmente cayeron 5‑4, consagrando a la Canarinha como campeona de América por novena vez.
Así fue el partido
Colombia golpeó primero: Linda Caicedo recibió un pase perfecto de Mayra Ramírez y definió con precisión dentro del área para el 1‑0. Brasil empató antes del descanso: Angelina convirtió un penal sancionado por VAR tras una falta sobre Garbelini. En el segundo tiempo, un autogol brasileño le dio nuevamente la ventaja a Colombia, pero Amanda Gutierres empató poco después con un potente remate. A los 88 minutos, Mayra Ramírez puso el 3‑2 con un contragolpe letal construido por Caicedo. Pero en el agregado, Marta, la leyenda brasileña, empató con un bombazo desde fuera del área y forzó la prórroga. Ya en tiempo extra, Marta volvió a golpear para Brasil; pero Leicy Santos empató desde tiro libre al ángulo, mandando el duelo a penales.
Decisión por penales
Colombia inició con ventaja, pero la defensa de Lorena y los fallos colombianos inclinaron la balanza. El penal fallado por Jorelyn Carabalí en muerte súbita coronó a Brasil 5‑4 en la tanda decisiva.
Triunfos más allá del título
Las cafeteras llegaron invictas a la final: empataron con Brasil en fase de grupos, vencieron a Argentina en semifinales por penales, y se clasificaron a los Juegos Olímpicos de París tras asegurar su cupo para Los Ángeles 2028.
Jugadoras como Linda Caicedo, Mayra Ramírez, Leicy Santos, Catalina Usme y la arquera Katherine Tapia destacaron durante todo el certamen.
Por qué fue una final inolvidable
Colombia ha sido cinco veces subcampeona continental sin lograr superar a Brasil, lo que vuelve este doloroso episodio aún más significativo. La intensidad del partido, los remontes constantes y la actuación estelar de ambas selecciones lo convierten en uno de los mejores finales de la historia del torneo.
El legado cafetero continúa
Aunque no lograron el oro, las colombianas ganan fuerza para el futuro. Su desempeño refuerza un mensaje claro: están más cerca de romper barreras impredecibles y llegar a la cima.