La madrugada del 12 de febrero de 2016, Hernando aceptó un servicio que parecía rutinario, sin imaginar que se trataba de una trampa mortal. Dos hombres lo abordaron con la excusa de transportar un ventilador, pero una vez en la vía, fue interceptado, amenazado con arma de fuego y trasladado a una finca en zona rural de Puerto Salgar (Cundinamarca). Allí comenzó una despiadada extorsión contra su familia.
De acuerdo con reconstrucciones del caso publicadas por el diario La Patria, los secuestradores exigieron inicialmente 100 millones de pesos por su liberación, suma que luego redujeron a 50 millones. Como prueba de vida, enviaron a la esposa del taxista una bolsa con objetos personales: un dedo cercenado, un anillo, una pantaloneta y unas chanclas, todos reconocidos como pertenencias de Hernando. Sin embargo, ya para ese momento, la víctima había sido asesinada.
Su cuerpo fue hallado el 20 de febrero, en avanzado estado de descomposición, en la finca La Cabaña, vereda Colorado de Puerto Salgar. El taxi que conducía fue abandonado metros más arriba de donde ocurrió el crimen.

Por estos hechos ya han sido condenados varios implicados: alias ‘El Iguano’, Mario Javier Molina, y Danilo Romero, señalado como el autor material del asesinato. Además, dos menores fueron sancionadas, y una mujer adulta –la suegra de uno de los implicados– fue sentenciada por encubrimiento.
Con el juicio contra Dairo, el proceso entra en su etapa final. Testigos clave lo ubican en el lugar del crimen y lo señalan como el conductor del vehículo usado para la huida. La Fiscalía le imputa los delitos de secuestro extorsivo, homicidio agravado y porte ilegal de armas.
El sentido del fallo se dará a conocer el próximo 20 de agosto a las 7:00 a.m.
Este hecho no solo conmocionó a La Dorada por su brutalidad, sino que también destapó otros antecedentes violentos. Mario Javier Molina, uno de los ya condenados por el homicidio del taxista, también fue sentenciado a 25 años de prisión por el asesinato de un prestamista y su esposa, ocurrido el 14 de abril de 2015. En ese caso, la hija de la pareja, de tan solo dos años, permaneció cerca de 30 horas junto al cuerpo sin vida de su padre, creyendo que dormía, mientras su madre era asesinada en la vía hacia Norcasia.
Una historia que sigue estremeciendo a la región y que aún busca justicia completa.
El cubrimiento judicial fue publicado por el diario La Patria.